Es el momento de cambiar, de enmendar mis errores.
De reconocer derrotas y afrontar realidades.
Es el momento de que todo fluya sin más, sin darle vueltas a las cosas.
Momento de pensar en el daño que puedo hacer sólo con palabras y evitarlo a toda costa.
La sutileza de un simple "sí" puede ser el caos de una cabeza inestable.
He decidido cambiar. He decidido no estar más a sí.
He vuelto a la realidad, después de un mar de tenebrosas mentiras, miedos, daño y frío.
Y ahora, solo me queda luchar por recuperar lo que he perdido.
Y volver a ser yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario